Ciudad de Panamá

Llegamos provenientes de la ciudad que nos atrapó por casi un mes y medio: Medellín. Tomamos un vuelo por Air Panamá que fue la opción más económica. Tener presente que si bien Viva Colombia es una línea low cost, el precio se incrementa a la hora de pagar por el equipaje que son unos 20 U$S extras.

Otras opciones para cruzar desde Colombia a Panamá es por tierra, por la Guajira y Turbo pero es la que menos se recomienda por ser una zona un tanto peligrosa.

La opción en barcos es costosa, duplica lo que puede costar una línea low cost.

Y la que resulta más económica pero que a la hora de que programamos la fecha no se pudo es el Ferry express. El costo era un 50 % más barato que las aerolíneas pero recién comienzan a operar en noviembre, nuevamente. (alrededor de US$ 100 )

El vuelo duró apenas 1 hora pero en el aeropuerto los trámites migratorios de nuestro vuelo se extendieron por más de 1,5 horas. Tener en cuenta a la hora de viajar a Panamá que tienen determinados requisitos que hay que preverlos antes de tomar el vuelo.

Uno de ellos es que exigen el boleto/ticket de salida del país. Asimismo deberá demostrar que cuentas con los fondos que ellos exigen: un mínimo de 500 US$ o tarjeta de crédito.

Hay dos aeropuertos internacionales en la ciudad de Panamá: Tocumen y Marcos A. Gelabert.

Si el arribo es a Tocumén desde allí se puede tomar un bus hasta la Terminal Nacional de Transporte Albrook. Desde allí conecta con el metro, que actualmente posee solo una línea N°1  que va desde Albrook hasta San Isidro. También desde dicha terminal se puede utilizar el metro plus. Para estos tres servicios se puede adquirir una tarjeta a 2 U$S. El servicio de metro cuesta 0,35 U$S, el bus y el metro plus 0,25 U$S cada viaje.

Nuestra experiencia con un couch panameño

Alejandro Hilton es un músico panameño que nos alojó por dos días. Realmente la pasamos muy bien con él y su novia Eva. Él también es un viajero que estuvo por América del Sur, llegó hasta Argentina y luego regresó por Brasil.

Lo gracioso fue que luego de llegar a su casa, él cocinó una comida riquísima, charlamos, hicimos sobremesa y nosotros nos caíamos del sueño porque la noche anterior con la despedida de los amigos de Medellín, pudimos dormir solo 2 horas. Asi es que le dijimos a Alejandro que dormiríamos un par de horas, las que se transformaron en 14 hs corridas.

Panamá de día, de noche y desde las alturas

Panamá desde hace aproximadamente una década se ha ido poblando de grandes y lujosos edificios que contrastan aun con las pequeñas casas. De noche los edificios son un espectáculo para no perdérselo.

Tuvimos la posibilidad de ascender a un piso 66 de un edificio de un famoso magnate norteamericano “no muy amigo de los latinos”. El ascenso era por el casino del lugar y fue gratuito y no tuvimos que consumir nada, lo que hubiera sido difícil para los bolsillos viajeros.

Albrook Panamá