Madrugada miércoles 14.

Llegamos a las 00.30 aprox. Nos encontramos en la terminal de buses de Montevideo sin pesos uruguayos. Nos cruzamos enfrente de la terminal pero la casa de cambio ya no atendía.
Regresamos a la Terminal y utilizamos otra opción para contar con moneda local, compramos algo con moneda argentina (tener presente que en Colonia casi todo el mundo acepta pesos argentinos pero en Montevideo u otras ciudades no) para que nos dieran el vuelto en pesos uruguayos.

Lore (nuestra amiga couchsurfer) nos había dado la data de cuanto nos saldría un taxi aproximadamente y el recorrido que debía seguir hasta su casa. Tener presente a la hora de viajar el contactar a gente que viva en el lugar o foros para evitar viajes costosos.
Nuestro arribo a Montevideo no fue muy grato debido a que nos tocó un taxista que se desvió del camino y nos cobró en pesos uruguayos y parte en dólares. Consejo a la hora de viajar al exterior familiarizarse antes con el cambio de moneda ya que en esos momentos de apuro, a la madrugada y si te asustan con que es una zona peligrosa, uno puede cometer el error y ser estafado.
Más allá de eso, tenemos que decir que nuestra estadía en Uruguay fue maravillosa.
Ya en casa de los chicos: Lorena y Tau, la charla seguía hasta altas horas de la madrugada. En realidad estábamos devolviendo la grata visita que ellos nos hicieran: a Gabo en Puerto Madryn y a mí por Esquel.

Ese día nos levantamos y a la tarde nos encontramos con otro amigo: Arturo. Estuvimos caminando un poco por la ciudad vieja, tomamos un medio y medio (ya explicaremos sobre esta bebida) en un puesto del Mercado y más tarde reunión y algún trago junto a Tau, Lore y Andrés (otro blogger viajero) en un local cuyo nombre no olvidaremos jamás: El Petiso Pisador.

Lo destacado del jueves 15 fue la cena con los couchsurfers en un local con mucha onda, risas, charlas.

El viernes 16 comenzó con una visita guiada por la Ciudad vieja. Leer el post “Una Caminata por la Ciudad Vieja: Free Walking Tour”
Seguirán los relatos, gracias GABO y PABLO