Arribamos al Ombligo del Mundo: Cusco

Jueves 5.  Llegamos a la terminal de buses y tomamos un colectivo (auto colectivo). Averiguamos el costo de los mismos, adentro de la Terminal nos costaba 10 soles (aprox. 3,3 US$ a febrero de 2015) y afuera 4 soles.

Nos dirigimos al hostel y para mí (Pablo) fueron impactantes esas primeras imágenes de este lugar mágico. (Gabo ya había estado una vez)

Llegamos al Hostel Qorichaska y nos recibieron muy amablemente. Nos permitieron ingresar temprano para que pudiéramos descansar ya que para aclimatarse a la altura se recomienda el día de arribo: descansar, hidratarse, comer liviano, beber té de coca y no esforzarse demasiado.

Descansamos hasta el mediodía y luego fuimos caminando hacia el Mercado San Pedro. Allí nos inundaron los aromas a especies, comidas, los colores por todos lados, toda la actividad de gente yendo y viniendo.

Almorzamos un plato de sopa de verduras y unos tallarines verdes con una salsa de albahaca y cilantro, exquisitos. A nuestro lado en la mesada del Mercado donde comimos, estaban almorzando también una pareja de vascos de Pamplona (Navarra). Para ella era su primer viaje a Latinoamérica en cambio él ya había estado una vez en Argentina.

Luego de comer y aunque habíamos dicho que no caminaríamos demasiado, recorrimos las callecitas de veredas angostas (muy angostas). Nos sentamos en la Plaza San Francisco a disfrutar y ver la gente pasar.

Preguntamos  a un cusqueño por los estruendos que se escuchaban, cada tanto, cual cañonazos y nos dijo que se celebraba a “los compadres” y en lo alto se escuchaban música andina. Eran festejos y hacia allá nos dirigimos.

Realmente era demasiado para la primera tarde en Cusco: subir escalón a escalón, se hacía difícil pero no imposible. A medio camino entramos a un hostel a preguntar precios y nos interceptó un vendedor de paquetes turísticos a Machupicchu. Los vendedores están por todos los rincones de Cusco y allá en lo alto no iba a ser la excepción.

Valió la pena ingresar por la hermosa vista que pudimos fotografiar de toda la ciudad desde la terraza. El precio del paquete turístico era muy caro para los bolsillos latinoamericanos y argentinos en particular.  (En el Post Machu Picchu detallamos los costos y opciones)

Continuamos ascendiendo hasta la Iglesia de San Cristobal. Allí había dos espectáculos a escasos metros, en uno de ellos música muy alegre y bailable con señoritas con ropas típicas.

Del otro lado, a escasos metros, un grupo que hacía música andina. Mucha cerveza y puestitos de comida daban vida a los festejos de “los compadres” que dura varios días. A la semana siguiente, justo el jueves se festeja a “las comadres” y el domingo el carnaval explotará en toda su dimensión.

Para quienes no conocen las figuras de compadres y comadres son personas que están ligadas a la tradición católica. Los padres dan a sus hijos en padrinazgo a personas que ellos eligen. Puede haber padrinos de bautismo, comunión, confirmación, etc. Son personas cercanas en los cuales los padres confiarían a sus hijos.

En la fiesta de los compadres (hombres) que se realiza dos jueves antes del día de Carnaval se realiza una broma a los mismos. Las mujeres del pueblo se han encargado, los días previos al jueves, de recolectar prendas de algún vecino (pantalón, calzoncillo, remera) para satirizar a alguien conocido del pueblo remarcando algunas características notarias del mismo. Para ello se arma un muñeco con dicha ropa y se lo cuelga de algún lugar elevado como un poste de luz, balcón, etc. Por ello los hombres del pueblo deben cuidar sus prendas en esos días ya que pueden ser sustraídas del tendedero y aparecer vistiendo a estos graciosos personajes.

Tal cual dice una frase: “todo juego tiene revancha” y por ello al jueves siguiente llegará el turno a los hombres de satirizar a las mujeres creando figuras que invitan a reírse mientras uno camina por las calles de Cusco.

Viernes 6. Despertamos en la cautivante ciudad del Cusco. Desayunamos en el hostel “Qorichaska” (del quechua estrella dorada) y nos quedamos organizando la visita en la ciudad.

Como en tantas otras ciudades turísticas importantes como Buenos Aires y Montevideo, se realizan los llamados Free Walking Tours que son caminatas guiadas por lugares de interés de la ciudad. Dos eran los horarios: a las 10 am y 1 pm.

Fuimos al segundo turno. El lugar de encuentro era en la Plaza Regocijo o “plaza de la alegría” y es donde se encuentra ubicado el Edificio Municipal. Como “Viajeros Copados” no se caracteriza por la puntualidad arribamos sobre la hora y seguimos a uno de los tantos grupos de turistas que visitan Cusco. Rápidamente retomamos el camino al divisar la clásica campera de color llamativo que caracteriza a los free walking tours  ( en este caso amarillo). Les dimos alcance en la Plaza contigua: Plaza San Francisco.

El guía comienza contándonos que la temática en la misma es la flora andina entre la que se encuentra la flor nacional del Perú:  la cantuta.

A uno de los lados se encuentra la Iglesia de San Francisco y en la plaza se puede observar la estatua de un cusqueño muy importante: Don Agustín Gamarra, militar hijo de español y de madre indígena, de gran participación en los momentos importantes de la Independencia de su país. Fue nombrado Prefecto del Cusco y Presidente del Perú en dos ocasiones.

Frente a la plaza también encontramos el Colegio de Ciencias que según el guía fue fundado por Don José de San Martín. Según otras fuentes el fundador habría sido Simón Bolívar en 1825.

Continuamos hacia el Mercado de San Pedro y atravesamos el Arco de Santa Clara el cual fue realizado por un cusqueño: Don Ernesto Olazo Allende, siendo el motivo la celebración de la Confederación peruano-boliviana en 1835.

A pocos metros nos topamos con la Iglesia de Santa Clara para luego arribar al Mercado de San Pedro que toma el nombre de la Plaza que se encuentra a uno de sus lados.

Las calles ya están en pleno movimiento y los vendedores ambulantes están por todos lados, circulando. Es curioso ver que llevan sus productos en algún carrito o implemento con ruedas ya que los inspectores circulan continuamente haciendo sonar su silbato a modo de advertencia que no pueden vender.

Se ofrecen al paso: pan de maíz, chicha morada (bebida a base de maíz morado fermentado), helados, vasos de leche batidos, etc. A ellos se les suman otros vendedores de otros tantos productos.

El Mercado de San Pedro abrió sus puertas en 1950. Tiene vida desde muy temprano y hasta las 6 pm. En él encontramos artesanías, frutas, verduras, semillas de todo tipo, productos frescos y otros con algún tipo de conservación como los charquis (carne de llama salada y seca).

Nos resultó muy interesante también conocer los chuños: papas o tubérculos que han sido disecados con un método de la época precolombina. El método consiste en ciclos consecutivos de congelación y de asoleamiento. Hay evidencias de hallazgos de chuños en lugares arqueológicos lo que implica que ha sido muy utilizado por los incas.

En el Mercado también encontramos los puestos en los que podemos comer. Largas mesadas detrás de las cuales una veintena de mujeres ofrecen platos típicos con entrada, segundo y refresco (bebida de cebada o algún té de anís)  a 2 US$.

Siempre que uno está circulando ofrecen su menú en voz alta, tratando de cautivar al cliente. Nunca faltan las rencillas entre feriantes porque una atrae más clientes que otra.

Realmente el mercado, aparte de ser un lugar físico donde se ofrecen productos, es un organismo con mucha vida: olores, voces, gritos, silbatazos, risas, peleas y colores que inundan todo el espacio. La luz solar, que no quiere perderse semejante espectáculo, se filtra de prepo por donde puede.

Viajeros Copados considera que no se puede hacer una visita fugaz a estos espacios. No es como visitar un shopping en el que uno se desplaza por un espacio arbitrariamente creado. Al mercado hay que ir con tiempo y dispuesto a dejarse sorprender.

El tour continuó hacia el Museo del Banco Nación, allí pudimos disfruta de unas esculturas realizadas con huesos de animales, vértebras, espinas, etc.

Pasado un rato fuimos al Templo de Qorikancha o templo dorado en el que alguna vez se rendió tributo al dios principal el Sol (Inti). En Qorikancha se encontraban distintos templos: del sol, de la luna, de venus y las estrellas, Templo de Illapa o Chuki Illapa (rayo, relámpago y trueno), Templo de K’uychi o Arco Iris, todos ellos eran considerados dioses. También se puede visitar el Inti Pampa, actual Plaza de Santo Domingo, el Jardín Solar y las fuentes.

Cabe aclarar que con la llegada de los españoles se construyó sobre sus cimientos la Iglesia y Convento de Santo Domingo como una forma de en claro la destrucción y reemplazo del culto sagrado de un pueblo.

No ingresamos sino que continuamos el recorrido en el que nos muestran diferentes muros incas con piedras de increíble tamaño, las cuales se encastraban una a una. También nos comentó de algunas de las teorías de cómo trasladaban dichas rocas. A la ya conocida de ayuda extraterrestre nos sorprendió escuchar una que hablaba que la fuerza de gravedad, en la época de los incas, era distinta a la actual. Uno no deja de sorprenderse con algunas locas teorías. Lo cierto es que las trasladaban sobre troncos que rodaban.

Otro dato sumamente importante para entender la cosmogonía inca es que su mundo estaba formado por 3 mundos: el mundo de arriba “celestial”  o Hanan Pacha, representado por el cóndor; el Mundo de aquí o Kay Pacha, representado por el puma y el mundo de abajo el Uku Pacha representado por la serpiente.

El city tour finalizó con la degustación del pisco souer, que tal nos lo referencian los peruanos es original de Perú.

Muchas gracias por leernos.  Pablo y Gabo.