Málaga

Málaga no estaba en los planes de visita porque que teníamos que dividir los 35 días de viajes entre los lugares que más nos llamaban la atención a los dos. Como había demasiados, la idea fue elegir algunos pocos para disfrutar con tiempo cada uno, poder saborear el lugar como nos gusta y tratar de visitar lo que nos llama la atención y no lo que todo el marketing te vende.

 

De ahí que Málaga no había aparecido en la ruta al momento, pero por cosas del universo que siempre te llevan por los mejores caminos del viaje…… después de hablar con mi tío Alfredo que viven en España (para ser exacto en Vigo) me cuenta que Tamy una de mis primas vive en Málaga, he aquí el motivo de ajuste de planes.

 

En realidad todo el viaje fue planificado día a día y esto nos ayuda a ahorrar en  costos de alojamiento con las  ofertas de último momento en diferentes buscadores o airbnb.

 

Salimos desde Granada en bus rumbo a Málaga, realmente las distancias son muy cortas comparadas con los trayectos de nuestra Patagonia y  en menos de dos horas ya estábamos allí. Llegó el gran encuentro con Tamy luego de alrededor de 20 años, ahí estaba ella esperándonos con la mejor onda!

 

Como gran anfitriona, además de buscarnos en la terminal, nos hospedó en su departamento y nos presentó a sus compañeras súper copadas con quienes tuvimos algunas charlas.

 

Recorrimos esa bella ciudad y por supuesto salimos de tapas como se hace en España! Esto de pasear con una  local ayuda a descubrir lugares no turísticos, conocer a sus vecinos, la gente del barrio y lo típico de cada lugar.

 

Málaga pertenece a la provincia de Andalucía conocida como la Costa del Sol. Es una de las ciudades más antiguas del continente europeo, con aires romanos y árabes, esta cosmopolita ciudad se entremezcla con sus diferentes tipos de arquitectura entre lo moderno y antiguo. Con construcciones antiguas como el teatro romano, la Alcazaba o la casa natal de Pablo Picasso y su moderna costanera. A todas esas visitas podemos agregar el Mirador de Gibralfaro, la Catedral de la Encarnación, la calle Marqués de Larios, playa la Malagueta, muelle 1, entre otros.

 

Un atractivo paseo cercano es  dirigirse rumbo a Ronda, una joya de Andalucía, aunque en micro el camino tiene muchas curvas y subidas, que casi terminamos descompuestos les recomendamos ir en tren.

 

Este pequeño lugar tiene su  encanto propio, con un paisaje  increíblemente bello. El puente nuevo tiene una hermosa vista de fondo cual si fuera la pintura de un cuadro. Se puede bajar  hasta uno de los miradores para tener una vista privilegiada del puente.

 

Luego de tres días salimos en microbús rumbo a nuestro nuevo destino…..

 

El puerto de Algeciras en bus para tomar el Ferry a Ceuta.

La Alhambra

Dejar Madrid aunque fueron poquitos días nos costó porque nos habíamos familiarizado con el barrio tan bullicioso y con tanta vida como es Lavapiés.

La ubicación del alojamiento era ideal porque estábamos a pasos de Atocha y de la Estación del metro Lavapiés. Para dirigirnos a la Estación Sur de los buses desde Atocha es muy fácil, en tan solo minutos ya habíamos llegado para tomar el bus hacia Granada.

La estación está muy bien organizada con pantallas que todo el tiempo anuncian las salidas y las dársenas marcadas. Un dato a tener en cuenta, especialmente para los latinoamericanos que somos un tanto impuntuales es que hay que llegar con tiempo porque los buses salen a horario y si llegas unos minutos atrasado, te quedas.

El viaje de Madrid a Granada dura alrededor de 5 horas. Al llegar a la Estación de buses de Granada fuimos muy afortunados porque al consultar en un local de una agencia, una italiana muy alegre y vivaz nos ofreció dos tickets para entrar a La Alhambra ese mismo día. Ya nos había adelantado nuestra amiga Carolina de Bogotá que había que reservar con tiempo y cuando quisimos hacerlo no había disponibles en la web.

Para ir al centro, a las cercanías de la catedral puedes tomar un taxi que no es caro si lo compartes con otros viajeros o te tomas el bus SN1 que por 1,2 euros te deja en pleno centro. No necesitas ninguna tarjeta, con billetes o monedas puedes abonar.

Cuando llegamos al centro la tarea fue dirigirnos al alojamiento y allí nos encontramos con un pequeño obstáculo, la numeración de la calle era un tanto rara y no dábamos con el lugar. De un lado los pares y del otro los impares pero había algunos saltos de números que nos complicaban. En esa confusión nos encontramos con otra pareja de viajeros que iban al mismo airbnb y que estaban tan perdidos como nosotros. En este viaje pudimos utilizar bastante airbnb y nos resultó muy beneficioso. Solo hay que darse de alta en la página y luego reservas y pagas a través de la misma. Generalmente son departamentos o habitaciones en alquiler. El nuestro estaba muy bien equipado y cercano a la zona céntrica.

Un punto de referencia es la Plaza de Isabel La Católica, desde allí podemos ir a la Catedral, en otras direcciones hacía el barrio El Realejo, La Alhambra o hacia el Albaicín o Sacromonte.

La zona de la Plaza Nueva y la calle Elvira son los lugares ideales para probar todas las exquisiteces que nos ofrecen las distintas culturas que conviven allí: árabes, hindúes, andaluces, hebreos. A tener muy presente: en Granada cuando pidas una bebida te servirán alguna tapa por lo que no te apresures a hacer el pedido.

La visita a La Alhambra debes preverla con mucho tiempo. Tener presente que se ofrecen en la web algunos alojamientos con el tour a la misma. Si deseas contratar con tour también lo haces con tiempo en la página www.alhambra.org/alhambra o adquirir el ticket para visitar solamente, que puede ser para el turno de 8 a 20hs (siempre consultar la página porque varía en las distintas épocas del año) o para la noche desde las 20hs. También tener presente que hay tickets para visitar los jardines y algunos de los palacios y otro que incluye los Palacios Nazaríes y Mexuar.

 

La visita al Albaicín y Sacromonte te aconsejamos hacerlo con guía para conocer la historia  y no perderte detalles, luego podrás volver sólo y quedarte en los miradores todo el tiempo que quieras. Las mejores vistas sin duda se logran desde allí. En lo alto del Albaicín encontraras pequeñas plazas llenas de turistas y de músicos del lugar que deleitan con su arte. “cantaores” que hacen vibrar sus guitarras acompañadas de sus voces roncas, sumado a las vistas encantadoras harán que te quieras quedar allí un buen rato.

El sacromonte es el barrio de los gitanos. Es muy interesante la historia de este pueblo errante. En este barrio en lo alto de Granada se pueden ver las fachadas de lo que son las cuevas. Allí se instalaron, por fuera vemos la fachada de una casa y por dentro son cuevas en la montaña.

La guía que nos acompañó hizo referencia a una de las teorías sobre el origen del pueblo rom y sinti (gitanos): ella aludía a que provenían de un lugar de la India y que habiendo sido expulsados por uno de sus reyes comenzaron a tener una vida nómade. Sin embargo aún hoy no se sabe a ciencia cierta de qué lugar provienen. Hoy es muy fuerte una teoría que nos habla de que su origen sería semítico o hebraico  ya que también eran numerosos en la India. Esto sin duda seguirá siendo estudiado, lo que si no tenemos dudas es que sea un pueblo con una cultura muy interesante y que son reconocidos en todo el mundo. 

Otro motivo más para visitar Granada.

10 Imperdibles de Lisboa

Lisboa atrapa, encanta, quizá porque uno va con pocas expectativas de lugares y cuando llegas te encuentras con mucho para observar, hacer, comer y disfrutar. Con una variada red de transporte público se puede visitar cualquier sitio de la ciudad y sus alrededores de manera fácil y económica. Los miradores y sus fachadas pintadas parecieran pinceladas al óleo, imperdibles para la vista y el corazón. Lisboa es de esos lugares a los que sabes que pronto vas a volver…

1) Tomar un antiguo tranvías. Además de viajar en el tiempo esta experiencia es una buena opción para disfrutar de un city tour por los rincones más pintorescos de la ciudad.

2) Visitar el Castillo de San Jorge. Data del siglo VI, las torres del Castillo de San Jorge dominan con elegancia el perfil de la ciudad. Explorar los restos del barrio islámico del siglo XI, descubrir Lisboa desde sus terrazas.

3) Las vistas del Puente 25 de abril con más de 2.270 metros de extensión es el puente colgante más largo de la comunidad Europea. Posee dos alturas, un piso para vehículos y otro para trenes. Es similar al Golden Gate de San Francisco.

4) Caminar por la Plaza del Comercio. Esta plaza antiguamente era la puerta grande de Lisboa, ya que allí llegaban los barcos mercantes y su famoso Arco Triunfal de la Rua Augusta.

5) Tomar el Elevador Santa Justa y visitar el Barrio la Baixa. Uno de sus principales atractivos es el elevador Santa Justa una excelente opción para subir desde la Baixa al barrio alto, otro mirador con vistas únicas de la ciudad. Costo  5 EUR Ida y vuelta.

El barrio céntrico de Lisboa, de estilo clásico y con gran actividad comercial, caminar por la Avenida Libertad, tomar sol en la plaza de los restauradores y caminarla de arriba abajo.

6) Degustar los pastelitos de Belem, además de ser tradicionales y con historia que se relaciona con el Monasterio de los Jerónimos. Se venden en muchas confiterías pero los imperdibles se venden en Pasteles de Belem en Rua de Belém nº 84 a 92, que desde 1937 elaboran estas exquisiteces. Se van a dar cuenta cuando pasen con el tranvía donde queda el local porque siempre hay fila y vale la pena esperar para degustarlos.

7) Ingresar al Monasterio de los Jerónimos de Santa María de Belém, declarado patrimonio de la humanidad, es un antiguo monasterio de la Orden de San Jerónimo y que se ubica en el barrio de Belén. Se puede llegar con el Tranvía 15 o si se animan a caminar mucho, como nosotros, se puede hacerlo desde el centro de Lisboa en dos o tres horas.

8) La torre de Belem, ubicada frente al Monasterio y a orillas del Tajo, se encuentra esta obra de arquitectura, ideal para tomar una foto junto a sus fuertes cerca del atardecer. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, desde aquí partieron muchas naves de la época colonizadora de Portugal. Con el tiempo tuvo diferentes usos, de ser un fuerte defensivo a un centro recaudador de impuestos y cárcel. Costo del ingreso 6 EUR.

9) Recorrer el barrio Alfama, construido hace siglos, este barrio antiguo de pescadores, debe el nombre a su origen árabe Al-Hamma. Un barrio con las mejores vistas de la ciudad. Una buena opción para recorrerlo es con el tranvía 28.

10) Parque de las Naciones (Expo Lisboa).Una ciudad nueva, que cuando llegas a la Estación de Oriente de Lisboa pareciera que llegas a una ciudad futurista, por sus edificios de cemento acero y cristal. Todo el predio fue construido por la expo 98. Muy diferente a la Lisboa histórica así que vale la pena conocerla.

Y para cerrar este post un tip para almorzar o cenar la mejor gastronomía de Lisboa,les recomendamos  el mercado Da Ribeira un lugar predilecto para los amantes de la buena cocina.

PD: Tener en cuenta que los precios de ingresos actuales pueden haber variado.

 

 

Chefchaouen

El hotel “Riad” si bien el precio estaba bueno aunque son viejas casas adaptadas. Algo gracioso fue que la ducha daba justo sobre el inodoro. Estábamos a escasos metros de una de las entradas a la Medina. Ingresamos a la misma y fuimos caminando y habituando nuestros ojos al hermoso colorido de chefchauen.

 

Luego de un rato comenzamos a preguntar para llegar a la plaza, para ir a comer ya que desde el desayuno de la mañana en Málaga no habíamos vuelto a probar bocado. Salimos para probar nuestra primera comida en tierra marroquí. Shawarma con frutos y acompañado de un té a la menta, del que luego nos habíamos hecho adictos. Fuimos recorriendo las callecitas de la Medina y como ya era tarde decidimos regresar al hotel (riad), no sin antes perdernos, ya que era difícil ubicarse en una pequeña ciudad donde todo tiene un color azul. Al lado del hotel nos conectamos a internet en un café y probamos exquisito café de Marruecos.

 

Al día siguiente desayunamos en el hotel y salimos nuevamente a caminar la Medina, visitamos la alcazaba, compramos algunas souvenirs y a la tarde nos fuimos a lo alto de una colina donde había una mezquita desde donde se podía ver el atardecer y fotografiar la Medina y toda la ciudad. Hay que tener presente que se la llama Medina a la ciudad vieja. Cada tanto, durante el día se oían las llamadas a la oración por el altoparlante desde cada mezquita. Era fuerte escuchar como una a una las mezquitas iban haciendo su oración y se formaba un eco importante que se desparramaba por los alrededores.

 

Tanta gente yendo y viniendo por las callecitas realmente nos mareaba un poco. A medida que transcurría la noche los pequeños locales iban cerrando sus puertas. Ese día cenamos muy tarde y había que volver al hotel. Cuando salimos de la plaza y comenzamos a ascender por el laberinto que es la Medina, notamos que pocos locales quedaban abiertos, poca gente caminaba y nos desorientamos. En un momento un jovencito nos preguntaba si hablábamos árabe, español, qué necesitábamos y nosotros caminábamos ya un tanto asustado por la situación. Al final dimos con un señor de un local que nos indicó cómo llegar a la puerta que nos haría salir de la Medina. Nunca sufrimos ninguna situación de robo, realmente fue muy seguro andar por allí, salvo cuando oscurece y uno se pone más alerta y desconfiado.

 

Un dato muy gracioso fue que en varias oportunidades le hablaban en árabe a Gabo, creyendo que era marroquí. Luego de ello bromeábamos todo el tiempo sobre su parecido.

 

Llegó el tiempo de seguir viaje a Fez, habíamos comprado boleto en la gare routiere ( estación de buses) y allí fuimos. Al momento de despachar las mochilas nos cobraron 5 dirhams, unos 0,5 euros o 0,60 dólares. La empresa es la TIM y en abril del 2017 nos costó hasta Fez 110 dirhams. Ell viaje duró alrededor de 4 horas. El alojamiento en Chefchauouene en habitación privada con baño para dos personas 470 dirhams o 17 € Costo de las comidas 25 dirhams, 2,5 euros. El desayuno entre 20 y 25 dirhams, ingreso a La Alcazaba 10 dirhams.